En Verona, el equipo Libertas mostró una imagen poco prometedora, especialmente en la segunda mitad. El regreso a la cancha después del descanso fue desastroso, con el equipo logrando anotar solo 3 míseros puntos en casi seis minutos de juego. Este reinicio débil es emblemático de una actuación que, a pesar de algunos destellos en la primera mitad, una vez más puso de manifiesto las dificultades del equipo de Livorno en los partidos como visitante, culminando en una derrota por 84 a 69.
