Mircea Lucescu, el aclamado entrenador rumano, ha fallecido a la edad de 80 años. Su deceso se produjo esta noche, poco después de las 20:00 horas, a consecuencia de un infarto del que no pudo recuperarse, a pesar de los esfuerzos médicos. Lucescu había estado ingresado en un hospital de Bucarest durante una semana y pasó sus últimas 24 horas en coma inducido.
El estado de salud del técnico, que también dejó su huella en el fútbol italiano, se había deteriorado gravemente en los últimos días tras sufrir un malestar inicial. El exseleccionador de Rumanía, a quien había guiado recientemente hasta las semifinales de los playoffs mundialistas, había luchado durante un tiempo con serios problemas de salud.
Problemas de Salud y Última Misión
El Domingo de Pascua, cuando estaba a punto de ser dado de alta del hospital, Lucescu sufrió un nuevo infarto, lo que requirió su traslado a la unidad de cuidados intensivos. Sus condiciones empeoraron rápidamente en las últimas horas hasta el fatal desenlace. En realidad, Mircea Lucescu sufría de graves problemas de salud desde hacía tiempo.
A pesar de sus crecientes problemas de salud, Lucescu había optado por liderar a su querida selección rumana en los playoffs mundialistas, sentándose en el banquillo durante la semifinal, que finalmente perdieron contra Turquía. Días después de este compromiso, sufrió un malestar en el campo de entrenamiento y fue trasladado de inmediato a un hospital en Bucarest. El 2 de abril, la federación rumana de fútbol había anunciado la despedida de Lucescu como seleccionador nacional, expresando la esperanza de su regreso en otro cargo.
A lo largo de su brillante carrera, Mircea Lucescu conquistó 36 trofeos dirigiendo a ocho equipos diferentes, entre ellos la prestigiosa Copa de la UEFA con el Shakhtar Donetsk. Además de lanzar a cientos de futbolistas de alto nivel, el técnico rumano dirigió a tres clubes de la Serie A italiana: Inter, Brescia y Pisa.
