El exfutbolista brasileño Alexandre Pato, quien vistió la camiseta del AC Milan, ha compartido sus recuerdos y vivencias de su etapa en el club rossonero. Su historia es a menudo considerada uno de los grandes ‘qué hubiera pasado si’ del fútbol reciente.
Con tan solo 18 años, Pato llegó al Milan con grandes expectativas, proyectado para escribir páginas importantes en la historia del deporte. Sin embargo, su prometedora carrera se vio lamentablemente marcada por una serie de infortunios y lesiones que frenaron, limitaron y, en última instancia, impidieron su ascenso definitivo a la élite.
A pesar de los desafíos, Pato dejó gratos recuerdos en la memoria de los aficionados milanistas. El ex número 7 brasileño quiso revivir esos momentos en una entrevista: «En el vestuario, a mi derecha, estaba Paolo Maldini. Delante de mí, veía a Kaká y a Ronaldo. Era un equipo de leyendas. Ancelotti pidió a todos que se pusieran de pie cuando entré. Cada jugador se acercó a saludarme. Pensé: ‘Wow, esto es respeto’. Puedes ser el mejor jugador del mundo, pero debes mantenerte humilde. Debes tener respeto por los demás».
Los recuerdos de una época dorada
Pato hizo hincapié en el concepto de «familia» que imperaba en el Milan de aquella época: «En el Milan no se trataba solo de fútbol, era una familia. Por eso ese equipo del Milan ganó todo. Si salías al campo y veías cómo se entrenaban, pensabas: ‘Wow, tengo que hacer lo mismo’».
Las comparaciones con Ronaldo
El atacante brasileño también rememoró las comparaciones que surgieron al inicio de su carrera, donde se le equiparaba con el ‘Fenómeno’ Ronaldo Nazário: «Cuando eres un niño en Brasil, si haces algo especial, te dicen que eres el nuevo Pelé, el nuevo Ronaldo. Cuando llegué a Milán, decían: ‘Wow, este es el nuevo Ronaldo’. Pero nunca me sentí el nuevo Ronaldo. Solo entrenaba porque amaba jugar. Estaba con los mejores jugadores del mundo».
El impacto de las lesiones
Finalmente, en su relato, Pato dedicó un espacio a los numerosos infortunios que sufrió a lo largo de su carrera: «Las lesiones son uno de los aspectos más difíciles del fútbol. La gente solo ve el partido. No ve las largas filas de jugadores lesionados que tienen que recuperarse. Lo único que deseas es volver al campo. Después de la primera, luego la segunda y la tercera lesión, jugaba dos partidos y me lesionaba de nuevo».
