El seleccionador de Brasil reflexiona sobre las dificultades del fútbol italiano.
Carlo Ancelotti, actual seleccionador de Brasil, en una entrevista con Il Giornale, abordó diversos aspectos del fútbol. A continuación, se presentan los puntos más relevantes de sus declaraciones.
¿La Champions League? He presenciado partidos con muchos goles, como el Atlético de Madrid-Barcelona y el Bayern-Real Madrid, que ofrecieron momentos emocionantes para los aficionados. Sin embargo, la abundancia de goles también implica un exceso de errores por parte de los porteros y los defensas. La denominada presión alta y el marcaje individual conllevan riesgos constantes, lo que hace que el resultado pueda cambiar de un momento a otro. Incluso la construcción del juego desde atrás debe ser impecable, de lo contrario, se paga inmediatamente hasta la más mínima distracción.
Existe un abismo entre la Champions League y la Serie A.
La diferencia fundamental radica en el ritmo, no solo el de la carrera competitiva, sino el ritmo mental, de la participación continua y de una intensidad que no es un sustantivo vacío y no puede utilizarse solo en ciertas fases del partido. El fútbol italiano ha perdido precisamente esto. Además, ha perdido solidez defensiva. Si bien ya no contamos con talentos en otras áreas del campo, el control excesivo del aspecto táctico ha distorsionado nuestras características, aquellas sobre las que hemos construido nuestra historia, desde siempre.
También faltan talentos.
Los grandes futbolistas extranjeros ya no vienen a Italia. En el extranjero, gracias a los sustanciosos derechos televisivos y a inversores potentes, se ha formado un mercado más atractivo. Por lo tanto, en la Serie A ya no están presentes las élites de referencia internacional como Falcão, Maradona, Platini, Krol, Rummenigge, Ronaldo, Ronaldinho y todos los demás de una época pasada. ¿De quién aprenden los jóvenes italianos?
La mentalidad defensiva
En lo que respecta al fútbol italiano, o recuperamos a los defensores, o mejor dicho, la mentalidad defensiva que nos ha garantizado victorias a nivel de club y de selección, o seguiremos sufriendo, porque el fútbol, si bien es marcar un gol más que el rival, también consiste en encajar uno menos. No es una broma trivial.
