En el último encuentro del Udinese contra la Lazio, que terminó en un emocionante empate 3-3, el mister Kosta Runjaic tomó una decisión táctica sorprendente: desplegar al francés Atta en un rol inédito de mediapunta. Esta audaz elección no solo resultó ser un acierto, sino que el jugador marcó la diferencia en el campo, anotando dos goles y convenciendo a muchos de su potencial para influir positivamente en el equipo.
La actuación de Atta en esta posición sugiere que su versatilidad podría ser un factor crucial para el Udinese en la recta final de la temporada. Su capacidad para crear juego y llegar al área rival desde una posición más adelantada podría ser la chispa que el equipo necesita para alcanzar sus objetivos.
