Bélgica ofreció una actuación contundente contra los futuros anfitriones del Mundial. Este amistoso internacional, celebrado en Atlanta, sirvió como un emocionante anticipo de lo que podría suceder en la próxima Copa del Mundo en suelo estadounidense, y contó con la participación de numerosas estrellas de la Serie A.
El partido fue mayormente unilateral. Los ‘Diablos Rojos’, impulsados por una actuación espectacular en la segunda mitad, superaron y dominaron completamente a la selección de las Barras y Estrellas, asegurando una contundente victoria por 5-2.
Alineaciones Iniciales
Estados Unidos (4-3-3): Turner; Robinson, Tessman, Tillman, McKenzie; McKennie, Cardoso, Ream; Pulisic, Weah, Balogun. DT: Pochettino
Bélgica (4-2-3-1): Lammens; Meunier, Debast, Mechele, De Cuyper; Raskin, Onana; Saelemaekers, De Bruyne, De Ketelaere; Doku. DT: Rudi Garcia
McKennie, el Protagonista
Muchas estrellas de la Serie A estuvieron en el punto de mira: McKennie (Juventus), Pulisic (Milan), De Bruyne (Napoli) y Saelemaekers (también del Milan).
La primera mitad transcurrió bastante discreta, con ambos equipos más concentrados en analizarse que en ofrecer un gran espectáculo al público de Atlanta. Sin embargo, el empate se rompió en el minuto 39: un buen saque de esquina de Robinson encontró la excelente incursión de McKennie en el área pequeña, quien anotó con un remate a bocajarro, confirmando su buen estado de forma reciente.
Los últimos minutos de la primera parte ofrecieron más emoción, cuando Debast desató un potente disparo para lograr el empate justo antes del descanso y el tiempo añadido. El partido se encendió por completo en la segunda mitad.
Espectáculo de De Ketelaere, Lukebakio y Saelemaekers
La segunda mitad encontró a Bélgica en un estado de gracia increíble. Se abrió con una brillante jugada de ataque por la derecha, hábilmente ejecutada por Alexis Saelemaekers. Este se anticipó a la defensa estadounidense en el centro del área y sirvió un pase perfecto justo fuera del área de penalti a Onana, quien batió a Turner.
Desde el minuto 53, los ‘Diablos Rojos’ fueron imparables: primero, De Ketelaere transformó un penalti, y luego Lukebakio se lució con un doblete que fijó el marcador en un asombroso 1-5. Para hacer la noche un poco menos amarga para Estados Unidos, Agyemang anotó el gol final.
En general, fue una sólida actuación de Bélgica, dirigida magistralmente en el centro del campo por De Bruyne. En contraste, Estados Unidos ofreció un rendimiento insuficiente, con el capitán Pulisic nuevamente en la sombra, reflejando su estado de forma actual en 2026, que ha sido pobre en cuanto a logros goleadores.
