El exdelantero alemán Oliver Bierhoff compartió su análisis sobre el estado actual del fútbol italiano. Comentó el increíble fracaso de Italia al no clasificarse para el Mundial por tercera vez consecutiva, relacionando esta situación con el camino de resurgimiento que emprendió Alemania a principios del nuevo milenio.
Bierhoff está convencido de que a veces es necesario tocar fondo para poder resurgir, sugiriendo que el sufrimiento italiano quizás aún no ha sido suficiente. Subrayó la importancia de que todas las figuras clave del fútbol italiano –desde la federación hasta las ligas– se unan para encontrar soluciones a una situación que, según él, no puede resolverse en solo seis meses. Aunque la llegada de un nuevo entrenador pueda generar entusiasmo para las eliminatorias europeas, es esencial intervenir en los cimientos para abordar los problemas estructurales actuales de Italia.
La Decepción de Italia
Sobre la reiterada decepción italiana, Bierhoff afirmó que la tercera no clasificación consecutiva a un Mundial no puede considerarse un simple caso. Barajó dos escenarios: o se trató de un partido desafortunado, quizás condicionado por una tarjeta roja que favoreció al adversario, o Italia ha perdido la calidad que la distinguía en el pasado. Aun reconociendo la posibilidad de circunstancias adversas, el excampeón alemán considera que un equipo con el renombre de Italia debería lograr clasificarse de todos modos, calificando lo sucedido como una gran decepción.
¿Qué le falta a Italia?
Bierhoff destacó que los problemas de Italia son de larga data y que el éxito en la Eurocopa solo enmascaró temporalmente estas críticas. Para él, esa victoria fue el triunfo de un grupo cohesionado y bien organizado, más que de la calidad de los talentos individuales. Luego observó que la fuerza de una selección nacional también se mide por el número de sus jugadores solicitados por los grandes clubes europeos, un fenómeno evidente en España o Portugal, pero ausente en Italia. Esta escasez de talentos de nivel internacional, a su juicio, complica el trabajo de cualquier entrenador.
Italia estancada en los años 90
El exdelantero describió el fútbol italiano como un movimiento estancado básicamente en los años noventa. «Lo que me preocupa», afirmó, «es que Italia, a pesar de ser renombrada por sus buenos entrenadores y jugadores, parece haber perdido el ritmo elevado que se requiere en el fútbol moderno. El juego ha cambiado radicalmente, la preparación física ha evolucionado y la intensidad en el campo ha aumentado considerablemente».
Cómo cambió Alemania
Bierhoff luego ilustró el camino de resurgimiento del fútbol alemán. A principios de los años 2000, para superar una profunda crisis, Alemania invirtió en la creación de academias juveniles, mejoró la formación de los entrenadores y reformó programas y filosofía de juego. El objetivo era privilegiar la técnica sobre la mera fuerza física, junto con otros aspectos fundamentales. Este proceso, que duró aproximadamente diez años, comenzó a dar sus frutos alrededor de 2010, culminando con la victoria en el Mundial de 2014. «Se necesita tiempo», explicó, «no existe una solución mágica o un entrenador prodigioso. El verdadero problema es desarrollar a los jugadores, concederles más espacio y hacer que superen en habilidad a los extranjeros presentes en la liga».
Qué podría servir en el futuro
Concluyendo, Bierhoff reconoció la histórica fortaleza táctica del fútbol italiano, pero subrayó cómo el juego ha evolucionado, volviéndose más atlético y ofensivo, aspectos a los que Italia no se ha adaptado, quedándose atrás. Comparó esta situación con la económica, donde «siempre se piensa ser el número uno, pero otros países con más ganas de mejorar se vuelven mejores». Luego destacó la importancia del aspecto social en el fútbol moderno, citando como ejemplo a Francia, que ha mejorado mucho gracias a los jugadores hijos de la inmigración, y a la propia Alemania, que se ha beneficiado de dinámicas similares. «El hambre de los recién llegados», la voluntad de sufrir desde jóvenes y la ambición son elementos cruciales que, a su juicio, son fundamentales para todos, incluida Italia.
