La selección nacional turca está más cerca que nunca de hacer realidad su anhelado sueño de clasificarse para un Mundial, un objetivo que se les ha resistido durante 24 años. Tras su reciente victoria contra Rumanía, solo les queda un partido crucial contra Kosovo para asegurar su plaza. Mientras tanto, el entrenador Vincenzo Montella ya ha tomado una decisión sobre su futuro en caso de que el equipo no logre la clasificación.
