Su deber lo cumplió plenamente, anotando un gol como auténtico delantero centro que, de no haber sido por el apenas perceptible fuera de juego de Simeone, habría sentenciado el partido contra el Verona mucho antes del minuto 95.
Su deber lo cumplió plenamente, anotando un gol como auténtico delantero centro que, de no haber sido por el apenas perceptible fuera de juego de Simeone, habría sentenciado el partido contra el Verona mucho antes del minuto 95.