La temporada 2025-26 de la Serie A representa un periodo crucial para la trayectoria de Christian Pulisic en el AC Milan. Tras una decepcionante campaña 2024-25, los Rossoneri no participarán en torneos europeos este año, pero el regreso de Massimiliano Allegri como entrenador genera grandes expectativas.
El verano fue caótico para los gigantes italianos, lo que obligó a realizar cambios significativos en la plantilla. Esto resultó en salidas importantes como las de Tijani Reijnders (Manchester City), Theo Hernández (Al-Hilal) y Malick Thiaw (Newcastle), entre otros. Esta ajetreada ventana de transferencias fue crucial, no solo por razones financieras, sino para forjar una nueva identidad de equipo bajo Allegri, quien regresa al club que dirigió de 2010 a 2014, periodo en el que ganó el Scudetto 2010-11.
Aunque algunas decisiones en el mercado de verano pudieron parecer extrañas para la afición, especialmente la falta de un delantero y un defensa central al cierre de la ventana por parte del club y el nuevo director deportivo Igli Tare, los Rossoneri lograron incorporar talentos como Luka Modric, Samuele Ricci, Adrien Rabiot, Ardon Jashari y Cristopher Nkunku. Si bien la adaptación podría llevar tiempo para los nuevos fichajes, Pulisic y sus compañeros tienen la responsabilidad de devolver al AC Milan a la cima de la tabla esta temporada, antes de la Copa del Mundo de 2026, donde Pulisic representará a la USMNT.
Un Nuevo Rol para Pulisic
Allegri ha iniciado la temporada con un nuevo sistema táctico 3-5-2, una formación que se adapta perfectamente a la estrella estadounidense, permitiéndole jugar en el ataque, más cerca de la portería y junto a otros delanteros. Pulisic ya ha marcado dos goles en los primeros tres partidos (dos de Serie A, uno de Coppa Italia), validando la decisión de Allegri de emplearlo en este nuevo rol. Jugar junto a otro delantero, como ya ha demostrado, potencia su capacidad goleadora y le otorga libertad en el ataque.
Históricamente, Pulisic brilló por la banda izquierda, una posición que Allegri reconoce como su entorno natural para destacar. Anteriormente, la presencia de Rafael Leao a menudo lo desplazaba, pero ahora regresa a la posición en el campo donde puede rendir al máximo.
A pesar de numerosos informes que los vinculaban con otros delanteros, el AC Milan no fichó a otro delantero centro este verano. En enero de 2025, los Rossoneri habían adquirido al delantero mexicano Santiago Giménez del Feyenoord por unos 30 millones de dólares, pero tras marcar solo seis goles en sus primeros meses, Allegri supuestamente consideró su salida. El club también fichó a Nkunku del Chelsea, quien, al igual que Rafael Leao, puede jugar en el ataque junto a Pulisic. Para la próxima temporada, a la espera de la ventana de transferencias de enero, Allegri contará con cuatro jugadores disponibles para dos puestos, incluida la estrella de la USMNT.
Un cambio táctico adicional a un 3-4-3 o 3-4-2-1, con Leao y Pulisic jugando junto a otro delantero como Nkunku o Giménez, sigue siendo una posibilidad. Con Leao actualmente lesionado, se espera que Pulisic y Giménez sean titulares, mientras que el nuevo fichaje Nkunku probablemente saldrá desde el banquillo. En última instancia, gran parte del éxito del Milan esta temporada dependerá de la estrella estadounidense, a quien se le confía la tarea de guiar a los Rossoneri de nuevo a la gloria.
