La Liga de Conferencias ha definido a sus finalistas. El 27 de mayo, en Leipzig, Alemania, el Crystal Palace y el Rayo Vallecano disputarán el título. Será la primera vez que ambos clubes jueguen una final europea, y uno de ellos levantará su primer trofeo continental.
Las semifinales de vuelta ofrecieron poca emoción, ya que ambos equipos, que habían ganado sus partidos de ida, repitieron victoria una semana después, asegurándose así su pase al encuentro decisivo. La final será un duelo entre Inglaterra y España, entre Londres y Madrid. Los londinenses representarán a la Premier League en la tercera competición europea, al igual que el Arsenal en la Champions League y el Aston Villa en la Europa League.
Como se mencionó, el Palace superó con facilidad al Shakhtar. Tras el 1-3 de la ida en campo neutral, el equipo de Glasner volvió a vencer a los ucranianos en casa por 2-1. Los «rojos y azules» salieron con fuerza y anotaron un gol a los 10 minutos a través de Yeremy Pino, tras una asistencia de Mateta. Sin embargo, la jugada fue invalidada por fuera de juego. Quince minutos después, los ingleses tomaron la delantera: una jugada por la derecha de Muñoz culminó en un centro que fue desviado por Pedro Henrique, acabando en la red. Fue un autogol que puso el marcador 1-0.
Los ucranianos intentaron reaccionar de inmediato. Pedro Henrique asistió a su compatriota brasileño Eguinaldo, quien con un buen disparo puso el 1-1. Sin embargo, en la segunda mitad, llegó el gol que sentenció el encuentro, anotado por Sarr, máximo goleador de la competición. El Crystal Palace celebra así su regreso a una final, y tras haber ganado dos copas nacionales, ahora aspira a su primer trofeo europeo.
Todo fue también sencillo para el Rayo Vallecano, que repitió la actuación de la semana anterior y volvió a vencer al Estrasburgo por 1-0 (esta vez a domicilio). El gol fue obra de Alemao, en un partido con pocas ocasiones, donde los madrileños aprovecharon las numerosas ausencias de los franceses para conseguir el pase a Leipzig. Al final del partido, el portero español Batalla, incluso detuvo un penalti a Enciso. Este es también el éxito de Iñigo Pérez, el prometedor entrenador de 38 años del Rayo, que la próxima temporada pasará al Villarreal.
