El partido contra la Lazio debía ser una oportunidad crucial para el Milan, especialmente después de la victoria en el derbi y el empate del Inter contra el Atalanta. Una victoria fuera de casa habría reducido la desventaja a solo cinco puntos con nueve jornadas aún por disputar. Sin embargo, la derrota por 1-0 ante los biancocelesti, la primera sufrida en liga como visitante, ha extinguido de facto las esperanzas del Scudetto para los rossoneri.
Si el año pasado el doblete de Pedro había penalizado a los nerazzurri, esta vez fue el gol de Isaksen el que consolidó la ventaja del Inter. Los nerazzurri se encuentran ahora con una ventaja de 8 puntos en la clasificación, un margen que parece ya decisivo para la consecución de su vigesimoprimer título nacional. Mientras tanto, el Napoli continúa su buen momento, situándose a nueve puntos de la cima, manteniendo vivas sus ambiciones.
