El gigante del fútbol brasileño, Flamengo, ha lanzado una enérgica condena pública contra el club español UD Almería, que cuenta con una participación del 25% propiedad de Cristiano Ronaldo, debido a una cuota de traspaso pendiente por el delantero Lázaro Vinicius. Flamengo afirma que el Almería les debe aproximadamente 1.8 millones de euros por la transferencia que tuvo lugar en agosto de 2022, una deuda que ya lleva casi dos años de retraso.
Lázaro se unió al Almería por una tarifa acordada de 7 millones de euros, llegando como un joven y prometedor delantero procedente del Brasileirão. Durante sus 18 meses en el Almería, principalmente en La Liga, disputó 58 partidos, anotando siete goles y brindando una asistencia, aunque nunca logró afianzarse como titular regular. En febrero de 2024, Lázaro regresó al Palmeiras en calidad de cedido antes de mudarse al Al-Najma de Arabia Saudita por 5 millones de euros el pasado verano.
Flamengo Acusa al Almería de Retraso Deliberado en el Pago
Flamengo sostiene que los 1.8 millones de euros adeudados provienen de una obligación contractual expresa para que el Almería cubriera los impuestos españoles relacionados con la transferencia. A pesar de que Flamengo se vio obligado a asumir estas cantidades (superando los 1.5 millones de euros) y de que la FIFA reconoció formalmente su derecho a reembolso, el Almería, según el club brasileño, ha obstruido deliberadamente el pago utilizando «recursos procesales dilatorios» y actuando de «mala fe». El club brasileño ha escalado la disputa al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para exigir el cumplimiento.
Aunque la adquisición del 25% del Almería por parte de Cristiano Ronaldo es reciente, Flamengo destaca su implicación para llamar la atención sobre el asunto. Señalan que la situación financiera del Almería, especialmente con una inversión de tan alto perfil, hace insostenibles las afirmaciones de problemas de flujo de caja, dada la deuda relativamente modesta. Flamengo enfatiza que esta es una «conducta consciente y deliberada de aplazamiento» que socava la integridad contractual en el fútbol. El club se mantiene firme en la defensa de sus derechos y en la salvaguarda de la credibilidad de las relaciones futbolísticas internacionales.
