La negociación con el centrocampista turco debía iniciarse entre febrero y marzo, pero desde Viale della Liberazione han tomado tiempo.
Hakan Calhanoglu está listo para renovar con el Inter, pero desde Viale della Liberazione están tomando tiempo y posponiendo discusiones que las partes debían haber abordado ya entre febrero y marzo. Para ser sinceros, ya cuando el Bayern Múnich se presentó en 2024, Calhanoglu había pedido extender su contrato, pero incluso en ese momento el club prefirió posponer cualquier conversación. La posibilidad de jugar en su país natal es un capítulo aparte, un sueño que el futbolista pretende realizar tarde o temprano, pero que no necesariamente debe arraigarse en el presente.
La verdad es que Calhanoglu ha forjado una gran relación con Chivu, y el mismo entrenador desearía poder contar con el turco en la construcción de la plantilla del próximo año. Sin embargo, el contrato del nacido en el ’94 vence en 2027, y es tanto interés del Inter como suyo no dejar que el acuerdo llegue a su vencimiento. La conclusión es clara: o se llega a un acuerdo y se continúa juntos extendiendo la duración del contrato, o las partes se separarán. Al menos esa es la indicación que surge hoy en día.
Los Límites de Oaktree
Una negociación real aún no ha comenzado, probablemente también porque en Viale della Liberazione han esperado a entender qué márgenes podía conceder Oaktree en este tipo de negociaciones, considerando que la propiedad estadounidense siempre ha manifestado no apreciar particularmente las relaciones laborales con los mayores de 30 años, y Calhanoglu cumplió 32 hace dos meses. Cuanto más tiempo pasa, mayor es la sensación de que el Inter podría presentarle al futbolista una propuesta que no corresponda a sus expectativas, y los rumores también apuntan en esta dirección. Pero los tiempos han madurado, nada más puede ser pospuesto, aunque desde Viale della Liberazione les gustaría poder abordar el tema después de entender cómo podría desarrollarse el campeonato.
Nudos por Desatar
La negociación no será trivial porque incluirá todos los aspectos: duración, centralidad en el proyecto y salario. Es necesario encontrar un equilibrio en los tres puntos, dado que, por el momento, solo el aspecto de la centralidad parece seguro, pero más por la presencia de Chivu que por los deseos de una propiedad que siempre ha tenido otra visión. En cuanto al salario, es seguro que el Inter propondrá al futbolista una cifra a la baja respecto a los actuales 6,5 millones de euros previstos por el contrato vigente. Calhanoglu escuchará, pero difícilmente estará dispuesto a bajar de los 5 millones. Pero ojo, porque ante un posible recorte, Calhanoglu pediría al Inter firmar al menos un trienal. Y en ese momento, ¿qué diría Oaktree? La negociación se prefigura lejos de ser sencilla.
