La eliminación de Italia del próximo Mundial, la tercera consecutiva, ha marcado un momento dramático para el fútbol italiano. A pesar de la expansión del torneo a 48 selecciones que se disputará entre Estados Unidos, Canadá y México (previsto del 11 de junio al 19 de julio), los ‘Azzurri’ no estarán presentes, perdiéndose la cita tras las ediciones de 2018 y 2022. Así, tras el 2018 y el 2022, debemos añadir una cruz también al 2026: la última participación de la selección italiana en una Copa del Mundo fue el 24 de junio de 2014, con el último gol anotado por Mario Balotelli. Desde entonces, un vacío total de decepción, amargura y rabia. Después de la eliminación, el exseleccionador Rino Gattuso pidió disculpas a todo el país con los ojos llorosos, antes de llegar a un acuerdo para la resolución consensuada de su contrato y dejar el cargo días después.
COMPROMISO CON LA CAMISETA NACIONAL
Analizando la enésima exclusión de Italia del Mundial, el exportero Stefano Sorrentino quiso destacar un aspecto clave del trabajo del exseleccionador azzurro Gattuso. «Para mí, hizo un gran trabajo», afirmó Sorrentino, «porque algunos sostenían que los jugadores eran reacios a responder a la convocatoria de la Selección, y sin embargo, con él hubo un apego significativo a la camiseta; algunos futbolistas aceptaron la llamada de Italia incluso estando lesionados.»
