La clasificación para la próxima edición de la UEFA Champions League es un objetivo crucial para el proyecto deportivo y económico de la Juventus. La propiedad, la dirección y el cuerpo técnico están enfocados en asegurar el cuarto puesto en la Serie A, misión que se ha encomendado al entrenador Luciano Spalletti.
A falta de siete jornadas para el final del campeonato y con importantes enfrentamientos directos contra Atalanta, Bologna y Milan, el camino de la Juventus está marcado: deben sumar los puntos necesarios para superar al Como y terminar entre los cuatro primeros de la liga.
Este objetivo es indispensable también en el plano del mercado. Ser un equipo participante en la Champions League facilita la atracción de talentos y jugadores de nivel, además de mantener la estabilidad de la plantilla actual. De lo contrario, la Juventus podría verse obligada a renunciar a ciertos objetivos y a buscar ingresos a través de ventas dolorosas.
Thuram: un posible sacrificio sin Champions
Según informaciones de La Gazzetta dello Sport, si la Juventus queda fuera de la máxima competición europea, deberá evaluar qué jugador sería ideal para vender. Se tendrían en cuenta dos factores: la complejidad de su posible sustitución y la plusvalía que se podría obtener.
Un candidato principal para ser sacrificado por la sostenibilidad del club es Khepren Thuram. Llegado por 20 millones de euros desde el Niza en el verano de 2024, su valor actual permitiría una venta rentable, duplicando aproximadamente la inversión inicial. Esto representaría una reducción de peso en el balance y una alta plusvalía.
Bremer y Kalulu, también en la cuerda floja
Situaciones similares se plantean para Pierre Kalulu (cuyo fichaje se completó por 14 millones de euros tras una cesión inicial de 3,3 millones) y Gleison Bremer, ambos pilares de la defensa bianconera. La Gazzetta dello Sport señala que Kalulu tiene mercado en la Premier League y podría generar una buena plusvalía. Por su parte, Bremer podría ser sacrificado al estar en la que podría ser su última temporada en la Juventus, permitiendo así monetizar su posible salida.
Si la dirección deportiva le expusiera la necesidad de partir debido a la ausencia de ingresos por la Champions League, el exjugador del Torino comenzaría a considerar las propuestas, más allá de la cláusula de rescisión activa al inicio del mercado de verano.
Cambios en los objetivos de fichajes
Además, la no clasificación para la Champions League alteraría también los escenarios del mercado de fichajes en cuanto a las incorporaciones.
Si bien los diálogos por los objetivos para la próxima temporada continuarán, el acceso a jugadores de la talla de Alisson, Bernardo Silva y Robert Lewandowski sería significativamente más complejo si la Juventus no termina entre los cuatro primeros de la Serie A. Las posibilidades de realizar ofensivas económicas importantes por Mason Greenwood y Randal Kolo Muani también se verían afectadas; en el caso del segundo, la única opción viable podría ser un intercambio por Jonathan David.
Son escenarios y posibilidades, pero la Juventus debe ahora concentrarse en luchar por asegurar su plaza en la próxima Champions League.
