Fabio Capello, reconocido exentrenador y comentarista televisivo, ha manifestado en una reciente entrevista su profunda preocupación por el estado actual del fútbol italiano, haciendo especial hincapié en los problemas que aquejan a las categorías inferiores y al nivel de la liga profesional.
Problemas en las Categorías Inferiores
Capello critica duramente el sistema juvenil, donde, según él, se enseñan esquemas tácticos complejos a niños de tan solo 12 años en lugar de concentrarse en el desarrollo de la técnica individual. Subraya cómo es más fácil para los entrenadores impartir tácticas que dedicarse a la enseñanza de las bases técnicas, una carencia que atribuye a la falta de formadores adecuados que sepan observar y comprender las necesidades específicas de cada niño.
Comparación con el Pasado y Falta de Espíritu de Equipo
El extécnico lamenta también la desaparición de los «bloques» de jugadores provenientes del mismo equipo, que antaño caracterizaban a la Selección Nacional. Esta ausencia, a su juicio, ha derivado en una notable falta de espíritu de equipo en el combinado azzurro, dificultando la cohesión y el sentido de pertenencia que antes eran distintivos.
Deficiencias Técnicas en la Serie A
Para Capello, los defectos principales son de naturaleza eminentemente técnica. La Selección es un reflejo del campeonato italiano, donde el ritmo de juego es lento y los jugadores tienden a «trotar» en lugar de correr y acelerar como en otros países. Esta falta de costumbre a la velocidad y la intensidad se traduce en evidentes dificultades a nivel internacional, evidenciando la necesidad de una mayor atención a la técnica básica, el control del balón y la anticipación, habilidades que se ejecutan a un ritmo inadecuado para el estándar internacional.
Formación en Manos Inexpertas
Capello sostiene que la gestión de las categorías inferiores y del propio centro técnico de Coverciano ha terminado en manos de personas con escasos conocimientos futbolísticos. Esta situación contribuye directamente a las graves carencias técnicas que persisten incluso entre los jugadores más experimentados, y limita la aparición de nuevos talentos capaces de llegar a los primeros equipos.
El Modelo Español: Un Ejemplo a Seguir
Refiriéndose a España, Capello desmiente el mito del juego «callejero» como único factor de desarrollo, destacando en cambio la importancia del juego constante y organizado desde la escuela. Recuerda cómo el Real Madrid, incluso con campos de entrenamiento menos sofisticados en el pasado, producía jugadores técnicamente dotados. Subraya que casi el 60% de los jugadores de La Liga española son nacionales, no porque todos sean «fenómenos», sino gracias a un nivel técnico medio elevado. Para ellos, el «rondo» o «torete» es una competición para no fallar, una cultura del balón absorbida desde niños, a diferencia de Italia, donde a menudo es percibido como un simple ejercicio para «perder el tiempo».
Estudio de Modelos Extranjeros y Cualificación de Entrenadores
Sugiere analizar los modelos de éxito extranjeros, como los de Alemania y España, para extraer lecciones valiosas. Además, reitera que los entrenadores de las categorías inferiores deben ser capaces de demostrar en el campo las habilidades técnicas que enseñan, no siendo suficiente solo la posesión de una licencia. Un formador, según Capello, debe ser un ejemplo práctico de lo que enseña.
Crítica a los Cambios de Seleccionador Nacional
Respecto a los cambios de seleccionador nacional, Capello critica duramente la pasividad y falta de «animus pugnandi» de la Selección bajo Spalletti en la Eurocopa, considerándola «vergonzosa». También juzga como «descalificador» el abandono de Mancini. Reconoce a Gattuso el mérito de haber intentado infundir determinación y garra, a pesar de que un error individual frustró los esfuerzos y dejó a Italia fuera del Mundial.
El Rol del Nuevo Seleccionador y la Programación a Largo Plazo
Para el nuevo seleccionador, las expectativas son bajas: podrá hacer poco sin un grupo con espíritu y calidad. Se necesita suerte para formar un grupo cohesionado y, sobre todo, un programa a largo plazo de al menos diez años para un verdadero resurgimiento del fútbol italiano, partiendo de una dirección clara y bien definida. Advierte contra el «guardiolismo» –un término acuñado por él mismo–, sosteniendo que copiar el estilo de Guardiola es contraproducente si no se dispone de las mismas capacidades técnicas y recursos excepcionales.
Perfil del Futuro Presidente de la FIGC
Para la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Capello anhela un nuevo presidente con ideas claras sobre los problemas actuales y la forma de resolverlos, capaz de rodearse de personas competentes en el fútbol y dispuesto a destituir a los responsables del actual declive. Excluye categóricamente su propia implicación en la presidencia, preguntándose si «están locos» al sugerirle el cargo a su edad.
