Bajo la dirección de Chivu, el equipo adoptará una formación 3-4-2-1. Esta transición exigirá incorporaciones significativas en el mediocampo, que complementarán a jugadores clave como Barella y Sucic.
Bajo la dirección de Chivu, el equipo adoptará una formación 3-4-2-1. Esta transición exigirá incorporaciones significativas en el mediocampo, que complementarán a jugadores clave como Barella y Sucic.