El AC Milan se encuentra en medio de una nueva y significativa transformación. La reciente autocrítica del entrenador, quien reconoció que «cuando pierdes cinco partidos en casa, mereces esta clasificación», subraya la necesidad de una evaluación honesta y profunda de la temporada actual. La directiva busca dar un giro radical, explorando desde la llegada de figuras consolidadas como Luka Modrić hasta la redefinición completa de la estrategia deportiva. Esta constante evolución, que algunos describen como una «revolución», parece ser el camino elegido por el club para intentar recuperar su gloria pasada, inclinándose más hacia la identidad «negra» (de lucha y reinvención) que hacia la «roja» (del tradicional brillo y éxito inmediato).
