El presidente del club partenopeo, Aurelio De Laurentiis, se prepara para la eventualidad de una marcha de su actual entrenador, Antonio Conte, especialmente si las sirenas de la Selección Nacional de Italia lo seducen.
Recientemente, las declaraciones de Antonio Conte, donde se consideraba un candidato para el puesto de seleccionador nacional, reabrieron un escenario que parecía haberse disipado: la posible partida del técnico salentino al final de la temporada, a pesar de tener un año de contrato restante. De Laurentiis respondió con aparente apertura, afirmando que dejaría ir a Conte si fuera su deseo. No obstante, dado que la FIGC actualmente carece de presidente, esta conversación se mantiene en el ámbito hipotético.
A pesar de la incertidumbre, un club estructurado como el Napoli ya planifica su futuro. Un encuentro crucial entre Conte y De Laurentiis, programado para finales de mayo o principios de junio, servirá para evaluar la temporada y establecer las bases para la próxima. Los temas de discusión incluirán la gestión de lesiones, las decisiones del mercado de verano que no cumplieron las expectativas, y la necesidad de refuerzos específicos y de calidad, un punto recurrente para Conte. Por su parte, De Laurentiis podría tener que equilibrar las finanzas, considerando opciones de compra significativas y posibles ventas.
Si las visiones divergieran o si la oportunidad de la Selección Nacional se materializara, el Napoli ya cuenta con una lista de posibles sustitutos para Conte. Entre los perfiles italianos jóvenes y ya conocidos por el presidente se encuentran Vincenzo Italiano, que podría buscar un salto en su carrera; Daniele De Rossi, elogiado por su desempeño con el Génova; Francesco Farioli, quien ha ganado respeto en el extranjero; y Fabio Grosso, otro joven técnico en ascenso.
En el capítulo de «grandes sugerencias», De Laurentiis tiene en mente a dos entrenadores que le atraen enormemente. Uno es Cesc Fabregas, quien ha construido un proyecto intrigante en Como y cuya visión futbolística ha captado la atención del número uno del club azzurro. El otro es Gian Piero Gasperini, con quien el presidente del Napoli ya había tenido contacto en el pasado durante su exitosa etapa en el Atalanta. Las tensiones actuales de Gasperini en la Roma y la incertidumbre sobre su continuidad podrían reabrir la puerta a un posible fichaje por el Napoli, en caso de una sorprendente separación.
