Tras la contundente victoria global por 5-1 del Real Madrid sobre el Manchester City en su enfrentamiento de la Liga de Campeones el martes por la noche, se produjo una escena inusual: el defensa del Real Madrid, Antonio Rüdiger, tuvo que ser físicamente apartado del entrenador del Manchester City, Pep Guardiola. Lo que comenzó como un aparente apretón de manos post-partido escaló rápidamente, sugiriendo que algo perturbó profundamente al jugador alemán.
Después del partido, un Guardiola visiblemente algo agitado ofreció sus felicitaciones al Real Madrid y a Álvaro Arbeloa por su avance, eligiendo hacerlo directamente en el campo. Aunque compartió una sonrisa y una carcajada con Vinicius Junior, el ambiente cambió notablemente después de su apretón de manos con Rüdiger.
Arbeloa aparta a Rüdiger de Guardiola
Durante su apretón de manos, mientras Guardiola intentaba soltarse y marcharse, el experimentado defensa alemán mantuvo su agarre. Rüdiger continuó dirigiéndose a Guardiola, lo que provocó la intervención de Nathan Aké y Arda Güler. Poco después, Álvaro Arbeloa también intervino, apartando a Rüdiger y, al parecer, dando instrucciones a otro miembro del personal para que sacara al jugador de 33 años del lugar.
Imágenes adicionales revelan a Guardiola lanzando un beso hacia Rüdiger mientras este último era escoltado fuera.
Unas semanas difíciles para Rüdiger
Aunque el experimentado defensa ha mostrado una notable mejoría en sus últimas actuaciones, destacando especialmente contra Erling Haaland y el Manchester City a lo largo de la eliminatoria, su conducta fuera del campo ha generado una considerable crítica. Rüdiger fue ampliamente condenado por golpear con la rodilla en la cabeza al lateral izquierdo del Getafe, Diego Rico, mientras este ya se encontraba en el suelo. A pesar de evitar una sanción inmediata por el incidente, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) reconoció posteriormente que la acción merecía una tarjeta roja directa.
Cuando se le preguntó sobre el incidente el lunes, Rüdiger afirmó que si hubiera agredido intencionalmente a Rico, ‘este no se habría levantado’, y acusó además al defensa del Getafe de exagerar el contacto. Expresó su convicción de que había sido retratado de manera injusta tras el partido.
