El entrenador de la Real Sociedad, Pellegrino Matarazzo, se mostró confiado ante la final de la Copa del Rey del sábado contra el Atlético de Madrid. La Real Sociedad aspira a levantar el trofeo por segunda vez en cinco años, tras hacerlo en 2021, y ha sido una grata sorpresa en la segunda mitad de la temporada.
Matarazzo afronta su primera final, mientras que enfrente tendrá al experimentado Diego Simeone. El técnico del Atlético de Madrid ha dirigido al equipo en 10 finales con los colchoneros, saliendo victorioso en seis ocasiones.
“Le tengo mucho respeto. Su trabajo ha sido excepcional en los últimos años; tiene un estilo muy claro, no es solo defensivo, de ser compacto. Me gusta la emocionalidad que aporta al juego. En Alemania me conocían como un entrenador táctico, y en España soy más un entrenador enérgico, me adapto a lo que necesito para tener éxito.”
Debates sobre la alineación en la Real Sociedad
Existen diversos debates sobre la alineación de la Real Sociedad, con Jon Gorrotxategi y Mikel Oyarzabal declarados aptos para el partido. Hasta ahora, Unai Marrero ha jugado todos los partidos de Copa excepto uno, pero se perdió dos encuentros por lesión, siendo Alex Remiro, el portero titular, quien ocupó su lugar.
“Tomé una decisión la semana pasada, se la comuniqué a nuestros porteros el primer día de entrenamiento de esta semana. Ellos lo saben y mañana lo verán.”
Dos jugadores que regresan tras recuperarse son Yangel Herrera y Takefusa Kubo, este último jugó 30 minutos la semana pasada. A Matarazzo se le preguntó si podría ser titular.
“Todo es posible, y Take se siente muy bien. Tengo una regla general de que un jugador debe poder jugar 60 minutos para ser titular, y Take puede jugar 60. Yangel está en la convocatoria, así que podría jugar, quizás no de titular. Gorrotxategi está físicamente apto; es una opción para el once inicial. Nunca ha tenido ningún problema con su condición física, así que puede ser titular.”
Las emociones de una final de Copa del Rey
Matarazzo se mostró muy positivo sobre el estado mental de sus jugadores de cara al partido.
“Estamos muy bien, los jugadores están muy bien, estamos listos para la final de mañana, por supuesto. Es la primera vez que juego por un título y es muy especial. Los jugadores están en plena forma. Plena forma. Nos sentimos muy bien.”
“Hay que dar mensajes generales e individuales. Debemos asegurarnos de que todos tengan el nivel óptimo de tensión para el partido; demasiado puede ser perjudicial, pero tenemos muy buenas sensaciones. Estamos ilusionados, es una presión positiva que tenemos.”
La Real Sociedad llega al partido como no favorita, pero el entrenador se mostró seguro de su capacidad para manejar la presión.
“Me siento genial, no tengo ningún problema con la presión. Si lo tuviera, no estaría aquí. Estoy feliz e ilusionado, pero no tengo ninguna canción preparada en euskera. Tengo muchas ganas de ver a nuestros aficionados.”
“En general, en este tipo de partidos hay que liberar la tensión y centrarse en hacerlo bien. Creo que tenemos que hacer eso mañana y tener muy claro cómo queremos jugar el partido. Si tienes un plan claro, entonces los jugadores tienen salidas en las que pueden invertir su energía.”
El camino de Matarazzo y la Real Sociedad
El técnico estadounidense llegó a la Real Sociedad cuando el equipo ocupaba el puesto 16º en La Liga, a solo dos puntos del descenso. Se le preguntó sobre la inesperada naturaleza de su camino hasta la final.
“De hecho, hablamos de eso el otro día. ¿Quién hubiera pensado hace meses, después de nuestra primera conversación, que estaríamos en una final? No nos ponemos límites, buscamos construir, ser constructivos y usar cada momento de cada día para mejorar. Ese ha sido nuestro camino desde el principio, con Jokin, Erik, Andoni, el staff, los jugadores, y eso es lo que nos ha ayudado a llegar a donde estamos ahora. Estoy contento con nuestro progreso y espero más.”
La Real Sociedad ha ganado 11 de sus 18 partidos bajo la dirección de Matarazzo, perdiendo solo contra el Atlético, el Villarreal y el Real Madrid. Contra ambos equipos de la capital española, los txuri-urdin rotaron y jugaron fuera de casa. En su camino a la final, la Real Sociedad también eliminó al rival vasco, el Athletic Club.
