Renzo Ulivieri, presidente de la Asociación Italiana de Entrenadores (Assoallenatori), ha calificado la reciente reunión en la FIGC, que culminó con la dimisión de Gravina, como «muy triste y muy tranquila». Ulivieri destacó la estrecha relación personal y política que mantenía con Gravina, describiéndola como «difícil de separar».
¿Nuevo Presidente? El Programa es la Clave
Ulivieri profundizó en la situación actual del fútbol italiano, afirmando que «estamos en dificultades, pero no desde ahora, sino desde 2006». Subrayó que se trata de «una dificultad prolongada, con muchos asuntos pendientes por resolver». Respecto a la selección del futuro presidente, aclaró que la decisión «se basará en el programa» propuesto por los candidatos. «Preguntaremos a quienes se postulen qué planean hacer, evaluaremos sus programas y, en función de ellos, elegiremos a la persona», concluyó Ulivieri, enfatizando que la elección «dependerá del programa y de la persona».
