El Real Madrid necesitaba una victoria ante el Espanyol para, al menos matemáticamente, evitar que el Barcelona se corone campeón de La Liga esta noche. Cumplieron con su parte al tomar la delantera 10 minutos después del inicio de la segunda mitad en el RCDE Stadium.
La noche ha sido desafiante para el equipo, que ha tenido dificultades para inquietar a una defensa férrea y bien plantada del Espanyol. Si iban a romper el marcador, era probable que la genialidad viniera de Vinicius Junior, por lo que no es de extrañar que él haya sido quien abriera la cuenta.
Tras recibir el balón de Fede Valverde, Vinicius se deshizo de un rival y combinó con el sustituto Gonzalo García. Al recuperar la posesión, engañó a dos defensores con un recorte hacia adentro antes de disparar y batir al portero del Espanyol, Marko Dmitrovic, colando el balón pegado al poste.
Gonzalo era esperado como titular en Cataluña, por lo que su presencia inicial en el banquillo fue una sorpresa. A pesar de ello, ha dejado su huella desde que entró al campo, aunque todo el mérito del gol corresponde a la jugada individual de Vinicius.
