El Atlético de Madrid quedó eliminado de las semifinales de la Liga de Campeones el martes por la noche a manos del Arsenal, pero los colchoneros no quedaron satisfechos con el arbitraje durante el encuentro. Aunque públicamente hicieron lo posible por evitar comentarios al respecto, internamente existía una gran frustración porque ninguna de sus tres solicitudes de penalti fue atendida.
En la primera instancia, el Atlético de Madrid alegó que Riccardo Calafiori empujó a Giuliano Simeone en el área con dos manos, prestando poca atención al balón. El propio jugador argentino compartió una imagen de la jugada en su Instagram sin comentarios, aunque sí habló sobre una clara oportunidad de gol que no pudo concretar, afirmando que fue manoseado por el defensa del Arsenal, Gabriel Magalhaes.
«Cuando fui a tirar, me desestabilizó y no pude rematar bien. Eso es lo que sentí. En algunas situaciones como esa, el árbitro ni siquiera fue al VAR, lo mismo que en una situación que involucró a Antoine, y las decisiones no nos favorecieron», declaró a Movistar+ a través de Diario AS. La decisión sobre Antoine Griezmann se refería a una falta señalada a Marc Pubill antes de que el francés fuera derribado por Riccardo Calafiori.
Koke y Diego Simeone evitan quejas arbitrales
Mientras Giuliano sí comentó las decisiones de penalti, el capitán Koke Resurrección hizo todo lo posible por evitar entrar en detalles, afirmando que no tenía «nada que decir» y que el árbitro estaba «haciendo lo mejor que podía». El entrenador Diego Simeone tuvo un éxito ligeramente menor al morderse la lengua, describiendo la incidencia de Griezmann como «clara», pero luego señalando que no quería dedicarle más tiempo ya que sería poner excusas.
Mikel Arteta elogia al árbitro
Tras el partido de ida, el entrenador del Arsenal, Mikel Arteta, fue muy crítico con el arbitraje, declarando que «fue un punto de inflexión en la eliminatoria» cuando se anuló un penalti al Atlético. Sin embargo, después del partido de vuelta, el técnico del Arsenal declaró a AS: «Pensé que fue muy bueno. No hubo nada que criticar».
El Atlético de Madrid, descontento con el arbitraje
Tal y como se explicó en un artículo posterior de AS, el Atlético de Madrid no quedó satisfecho con el arbitraje. Según ellos, en los más altos niveles y en el vestuario, había una gran indignación con las decisiones arbitrales, sintiendo que durante todo el partido de vuelta fueron perjudiciales para el equipo. Más allá de sus tres solicitudes de penalti, que consideran más claras que la concedida al Atlético de Madrid en el Metropolitano, la escasa prolongación del partido fue otro punto de frustración.
Además, hubo una falta de comprensión sobre por qué el oficial del VAR, Bastian Dankert, el mismo que instruyó a Szymon Marciniak a anular el penalti de Julián Álvarez contra el Real Madrid la temporada pasada en octavos de final, fue designado para el encuentro.
El alcalde de Madrid se pronuncia sobre el arbitraje Arsenal-Atlético
Además de todo esto, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también ha expresado su indignación con el equipo arbitral. A pesar de su habitual presencia en el Santiago Bernabéu, Martínez-Almeida es un confeso seguidor del Atlético.
«Cuando vi el sorteo, pensé que nos había tocado el Arsenal, pero me equivoqué; nos tocó la UEFA, y la UEFA ha dejado claro que no quería que el Atlético de Madrid estuviera en la final de la Champions. Es incomprensible que designaran a un árbitro alemán cuando España y Alemania se están jugando la quinta plaza de la Champions», según declaraciones recogidas por Cadena SER en una rueda de prensa en el Palacio de Cibeles.
«Los atléticos estamos orgullosos de nuestro equipo porque compitió no contra el Arsenal, sino contra la UEFA. Puedes ganar al Arsenal en 180 minutos, pero no puedes ganar a la UEFA. La UEFA puso toda su maquinaria en marcha para evitar que el Atlético avanzara en ese partido, y el árbitro fue quien ejecutó ese plan. Hubo intencionalidad. No pudimos ganar a la UEFA y era imposible ganarles.»
