La tenista italiana atraviesa un año complicado, donde las constantes modificaciones en su cuerpo técnico y la desestabilización emocional parecen estar afectando su rendimiento. Paolini ha experimentado una serie de resultados desfavorables, reflejando una pérdida de las certezas que la caracterizaban.
Este ciclo de incertidumbre en su equipo ha tenido un impacto notable en su juego, llevándola a momentos de frustración visibles en la cancha, como lo demuestran sus recientes derrotas. La situación, que se agrava con el desempeño en dobles, sugiere que la atleta necesita encontrar un nuevo equilibrio para recuperar su nivel.
