El club ‘nerazzurro’ podría modificar sus planes de futuro para la portería.
En la planificación de un futuro que se acerca a pasos agigantados, el Inter deberá reflexionar detenidamente sobre la cuestión del portero y llegar a una conclusión que sea del agrado de todos. Hace tiempo que sabemos que el club ‘nerazzurro’ ha dado pasos firmes hacia Guglielmo Vicario, el guardameta del Tottenham, quien desde hace tiempo habría expresado su deseo de regresar a su país natal. Desde Viale della Liberazione han recabado información, han hablado con Vicario e incluso han obtenido el visto bueno del ex jugador del Empoli, convencidos de la necesidad de contar con un nuevo número uno, dado que Sommer ya no ofrece las garantías necesarias y Martínez parecía destinado a marcharse a otro club. Parecía, precisamente, porque desde hace unas semanas ya no es tan seguro que el proyecto para la portería continúe por la senda trazada hace unas semanas.
EL FRENAZO
La cuestión está bajo escrutinio, los aspectos económicos se entrelazan con los de índole técnica y, por lo tanto, todo debe ser evaluado con suma atención. También es necesario centrarse en el presupuesto inicial que la propiedad pondrá a disposición al inicio del mercado, una suma que podría rondar los 40 millones. Por lo tanto, gastar 20 para un portero titular y 6 o 7 para un suplente podría significar desembolsar gran parte del capital. A este respecto, Pepo Martínez ha sido muy claro, el portero español ha dejado entrever que no será él el titular y no tiene intención de pasar otra temporada como suplente. Una circunstancia que pondría al Inter en la necesidad de buscar tanto un portero titular como un suplente en el mercado. Y es precisamente esta consideración la que ha generado un frenazo sobre Vicario en los últimos días, una ralentización que no tiene por qué ser decisiva, pero que por ahora debe ser registrada.
AHORRAR EN EL PORTERO PARA INVERTIR EN OTRO LUGAR
El acuerdo con Vicario existe y se mantiene, pero ahora también cobra fuerza la hipótesis de promover a Martínez y luego buscar un suplente fiable para acompañar al español. Un portero acostumbrado a ciertos escenarios, alguien que quizás incluso haya jugado en competiciones internacionales. La novedad, sin embargo, es precisamente esta: que en la mente del Inter ya no está solo Vicario y que, de hecho, en Viale della Liberazione están reflexionando también sobre el Plan B, aquel que permitiría ahorrar en el portero para poder operar en otras zonas del campo, quizás a la espera de alguna venta que podría incluso aumentar el capital inicial que Oaktree pondrá a disposición de la dirección al inicio de la próxima sesión de mercado de fichajes. Por lo tanto, la vía Vicario no está descartada, pero atención a Pepo Martínez porque el español, también gracias a sus últimas actuaciones, podría escalar rápidamente en la jerarquía y hacer cambiar los programas.
