El técnico del Arsenal no da crédito a la decisión: «Es un gol potencialmente decisivo para la final».
Mikel Arteta, entrenador del Arsenal, ha manifestado su profunda indignación tras la anulación de un penalti que, según su criterio, fue un error arbitral inaceptable. El técnico español calificó la decisión de «inconcebible», enfatizando que el árbitro tuvo la oportunidad de revisar la jugada en múltiples ocasiones, hasta tres veces, sin corregir lo que él considera una clara injusticia. Arteta subrayó la importancia crucial de esta acción, afirmando que la sanción que se le fue negada a su equipo representaba un «gol potencialmente decisivo para la final». Su enfado refleja la frustración del equipo y del club ante lo que perciben como un obstáculo arbitrario que les ha perjudicado en un momento clave de la competición.
