El delantero del Napoli, Romelu Lukaku, tuvo un impacto inmediato en el partido. Ingresó al campo y, en tan solo 20 segundos, fue el artífice de la jugada que llevó al autogol por parte de Egipto. Sin embargo, este impulso inicial no fue suficiente para asegurar la victoria para Bélgica, que terminó empatando 1-1 contra los «Faraones».
