El técnico de Livorno, que se perfilaba como candidato para el Napoli de De Laurentiis, cuestiona la forma en que se le comunicó su despido.
La experiencia de Massimiliano Allegri en el Milan, que ha durado apenas una temporada (la segunda del técnico de Livorno en el club rossonero), corre el riesgo de terminar de la peor manera posible. No existe aún un acuerdo entre las partes sobre los términos económicos de la separación, y, según informa la edición de hoy de Il Giornale, el contencioso podría tener también ramificaciones legales.
Los tiempos del despido
Massimiliano Allegri tenía contrato con el Milan hasta el 30 de junio de 2027. La no clasificación para la próxima Champions League no activó la prórroga automática por una temporada más, con la adecuación del salario de 5,5 millones de euros netos por temporada a 6 millones. Formalmente despedido de la dirección técnica del primer equipo a través de una nota el lunes 25 de mayo, con la que RedBird también despidió al director deportivo Igli Tare, al director técnico Geoffrey Moncada y al CEO Giorgio Furlani, el técnico toscano recibió la comunicación efectiva de la interrupción de la relación vía PEC (correo electrónico certificado) solo cuatro días después, firmada por el presidente Paolo Scaroni. Él era la única persona autorizada a firmar documentos tras la salida del ex director general Furlani.
¿Daño a la imagen?
Según informa Il Giornale, el entorno de Allegri cuestiona al Milan por las formas en que se comunicó el despido, sin una comunicación previa sino a través de un comunicado de la propiedad que se hizo público y del cual se enteró por los medios. Quienes asisten al técnico también plantean una posible demanda por daño a la imagen. Solo tras la resolución de este contencioso, Allegri podrá firmar el acuerdo bienal que habría alcanzado con el Napoli del patrón Aurelio De Laurentiis.
14 millones brutos
En todo esto, la partida también se juega en el frente de la indemnización que el ex entrenador rossonero espera del club para él y sus colaboradores. Según Il Giornale, la cifra total ascendería a 14 millones de euros brutos, mientras que el Milan espera gastar la mitad. En particular, el enfrentamiento se centra en el incentivo de salida que Gerry Cardinale querría pagar a Allegri, 500.000 euros, considerado el máximo posible y justificado por la sospecha de que el técnico ya estaba en negociaciones con el Napoli desde hacía varias semanas. La solicitud de Allegri, en cambio, rondaría el millón de euros.
