La Sampdoria se enfrenta a una crisis interna de proporciones legales, con un conflicto creciente entre Joseph Tey y Matteo Manfredi. Tey, quien afirma haber invertido alrededor de 130 millones de euros, busca el control total de la sociedad, mientras que Manfredi, propietario de acciones con derecho a voto, se considera la parte perjudicada. La situación se ha tornado tensa, con la posibilidad de una prolongada batalla legal, y se refleja en eventos públicos donde Manfredi ha sido visto aislado del resto de la directiva.
En el ámbito legal, ambas partes se están preparando. Manfredi ha roto su relación con el abogado Francesco De Gennaro y ahora cuenta con el respaldo de un bufete internacional con sede en Milán. Tey, por su parte, está siendo asesorado por un equipo legal de Singapur, mientras que la Sampdoria ha contratado a un tercer estudio milanés para su defensa. Según informes, el ambiente está cargado de amenazas de acciones legales recíprocas, que podrían afectar tanto la gestión del club como las operaciones de mercado, incluyendo los gastos autorizados por Jesper Fredberg.
El punto central de la disputa es la exigencia de Tey de adquirir el 42% de las acciones con derecho a voto de Gestio Capital Structuring & Investment Solutions, la empresa matriz del club. Una de las posibles soluciones para desbloquear la situación y asegurar la financiación pendiente sería la renuncia de Manfredi a sus cargos de presidente de la Sampdoria y de administrador único de Blucerchiati Spa.
La parálisis actual tiene un impacto directo en la gestión del club. La planificación para la temporada 2026/2027 se encuentra suspendida, y aún quedan por definir las garantías para cubrir el final de la presente campaña y asegurar la estabilidad futura. También se está considerando la posibilidad de nombrar a un asesor que actúe como único interlocutor en caso de que surjan nuevos compradores. Ya ha habido interés externo, con contactos establecidos tanto con Manfredi como con Tey, aunque hasta el momento no se ha realizado ninguna diligencia debida. El panorama sigue siendo inestable y depende de las próximas fechas límite, especialmente el 16 de junio, fecha clave para la inscripción en el campeonato, que requerirá liquidez y la aprobación de las cuentas.
Las cuentas del club, inicialmente previstas para finales de abril, se postergarán hasta mayo y posteriormente se presentarán a la junta de accionistas. Se estima que la pérdida rondará los 40 millones de euros, similar al ejercicio anterior. A pesar de la tensión interna, los pagos a jugadores y empleados se mantienen al día, y el equipo se mantiene al margen de las dinámicas empresariales.
Traducción al español:
Sampdoria: La Batalla Legal por el Control y la Liquidez
En el seno de la Sampdoria, el enfrentamiento interno entre Joseph Tey y Matteo Manfredi corre el riesgo de desembocar en un litigio a varios niveles. Por un lado, Tey, quien habría inyectado alrededor de 130 millones de euros y se considera con derecho al control total de la sociedad; por otro, Manfredi, titular de acciones con derecho a voto y convencido de ser la parte perjudicada. La situación parece bloqueada, con el riesgo de una batalla legal. La fractura se ha reflejado incluso en los últimos eventos públicos. Por ejemplo, con motivo del partido contra el Monza, Manfredi se encontraba en el palco presidencial, mientras que el resto del consejo de administración siguió el partido desde la tribuna. Una señal que confirma el aislamiento del presidente en este momento.
En el plano legal, las partes se están estructurando. Manfredi ha roto la relación con el abogado Francesco De Gennaro y ahora se apoya en un estudio internacional con sede en Milán. Tey es asistido por un equipo legal de Singapur, mientras que la Sampdoria se ha cubierto con un tercer estudio milanés. El clima, según Il Secolo XIX, estaría marcado por amenazas de acciones legales cruzadas, con posibles desarrollos ligados a la gestión societaria e incluso a las operaciones de mercado, incluyendo los gastos autorizados por Jesper Fredberg.
En el centro del enfrentamiento permanece la solicitud de Tey de obtener el 42% de las acciones con derecho a voto de Gestio Capital Structuring & Investment Solutions, la empresa matriz del club. Una de las hipótesis sobre la mesa podría ser la dimisión de Manfredi de sus cargos de presidente de la Sampdoria y de administrador único de Blucerchiati Spa, un paso que desbloquearía la financiación actualmente paralizada.
El estancamiento, como es sabido, tiene efectos directos en la gestión. La programación para la temporada 2026/2027 está congelada, mientras que aún quedan por definir las garantías para cubrir la parte final del año y para la estabilidad futura. Se estaría evaluando también el nombramiento de un asesor, que podría convertirse en el interlocutor único en caso de apertura a nuevos compradores. Ya ha habido interés del exterior, con contactos iniciados tanto con Manfredi como con Tey, pero sin ninguna diligencia debida por el momento. El cuadro seguiría siendo inestable y ligado a los próximos plazos. El 16 de junio representa el plazo para la inscripción en el campeonato, un paso que requerirá liquidez y la aprobación del balance.
Respecto a esto, el balance, inicialmente esperado para finales de abril, debería retrasarse a mayo para luego pasar a la junta de accionistas. La pérdida estimada rondaría los 40 millones, en línea con el ejercicio anterior. Dentro del club, el clima seguiría tenso, mientras que el equipo continúa manteniéndose al margen de las dinámicas societarias. Los pagos a los afiliados y a los empleados son absolutamente regulares.
